¿Sientes que tu matrimonio está pasando por una crisis? ¿Deseas evitar que tus hijos sufran por tus problemas con tu pareja? ¿Deseas encontrar una solución y dar a tu matrimonio una nueva oportunidad?

Tranquila…. si te sientes identificada con una o algunas de éstas preguntas, continua leyendo que en éste artículo te vamos a compartir 5 pasos esenciales que debes seguir para salvar tu matrimonio.

Si tu matrimonio está en crisis, la tarea de salvar la relación puede parecer desalentadora. Pero si tienes en cuenta éstos cinco pasos te serán de gran ayuda para revertir las cosas:

1) Compromiso.- A pesar de que parece obvio, las parejas que no logran salvar su matrimonio son usualmente aquellas que no están comprometidas a hacer que éste funcione. Cuando tomas la decisión de comprometerte, habrás decidido hacer el duro trabajo que es necesario para salvar tu matrimonio.

¿Renunciarías a tu maternidad, renunciarías a tu paternidad?, es decir, ¿te desentenderías de tus hijos y ya no serías más su madre o su padre?. Pues no, o al menos la gran mayoría con un mínimo de responsabilidad y humanidad, creo que no lo haría, mucho menos después de haber disfrutado un tiempo de amor con sus niños.

¿Por qué no lo harías? Porque tu compromiso es tan grande con tus niños que te hacen ver como inconcebible la idea de abandonarlos, de dejarlos, pese a que estés trabajando todo el día, pese a que tengas que trasnocharte durante mucho tiempo cuando son pequeños, y seguir haciéndolo cada vez que se enferman, pese a que de seguro te han dicho que no te quieren y cosas peores. Jamás renunciarías a ellos.

Es por este compromiso, que tu relación con tus hijos, siempre se mantiene hasta el final.

Así como te comprometes con tu maternidad o paternidad, así deberías comprometerte con tu relación de pareja, saber que harás todo lo necesario para que tu matrimonio funcione y lo harás por siempre.

2) Cierra tus vías de escape.- Las parejas en crisis están por lo general enfocadas en actividades que les distraen de sus problemas, cualquier cosa menos en su matrimonio. Entre ellas pueden ser:

1. Trabajo.
2. Ejercicio.
3. Sobre-alimentación.
4. Redes sociales.
5. Encargarse de los niños.

Inclusive relaciones extra-matrimoniales.

Un paso esencial para mejorar la relación de pareja es ver si estas actividades se han convertido en substitutos de la búsqueda de excitación y completitud del matrimonio. De ser así, cierra estas vías de escape y sólo dale la importancia y el tiempo que merecen; pon más energía donde realmente se necesita: en tu relación.

3) Desintoxica tu matrimonio.- Elimina todo tipo de agresión hacia tu pareja. Sobrenombres, insultos, culpar, avergonzar, sólo volverá más tóxica tu relación. Los arrebatos de enojo alejan el amor y la confianza de la pareja. En vez de eso, responsabilízate por tus sentimientos y tu frustración; enfocándote en por qué la acción de tu pareja te afecta. Reemplaza el “tú” de “tú siempre haces eso” por el “yo” de “cómo me siento yo cuando…”.

Es decir, elimina el tú siempre llegas tarde del trabajo de frente a ver la TV, eres un desconsiderado por el:

Cada vez que llegas tarde y/o llegas de frente a ver la TV, me siento abandonada, desamparada.

Elimina el, ni bien llego a casa y TÚ siempre comienzas a reclamarme a criticarme a hacerme la vida imposible. Por, Cuando llego a casa y me reprochas, me siento incomprendido, desatendido.

Finalmente, aprende a pedir lo que quieres.

Por ejemplo, cada vez que llegas tarde y/o llegas de frente a ver la TV, me siento abandonada, desamparada, me agradaría mucho que me apoyes viendo a los niños un momento, ya que al final del día estoy cansada y necesito de tu ayuda.

Cuando llego a casa y me reprochas, me siento incomprendido, desatendido, me ayudaría mucho que, al llegar a casa, me des unos 15 minutos, para poder reponerme de mi jornada laboral, ya de ahí podré ayudarte con lo que necesites.

El hecho de desintoxicar tu matrimonio no solamente ayuda a sacar el veneno de la relación, sino que hará que tu pareja esté mucho más dispuesta a satisfacer tus propias necesidades.

4) Entra en el mundo del otro.- Tu pareja tiene gustos, preferencias, formas de ver el mundo y, por lo tanto, sus ideas propias de él o ella, acerca de cómo ser feliz. Entiende y respeta eso. Él o ella no tiene por qué utilizar tus formas de buscar la felicidad, tiene las suyas propias y sería egoísta, pretender que nuestra pareja busque su felicidad, con nuestros métodos, o deje de lado su felicidad, para “hacernos feliz”.

Obviamente se puede llegar a un acuerdo acerca de qué y cuánto puede hacer el uno por el otro, pero eso se negocia, no se impone.

Para poder respetar las creencias, ideas, el mundo del otro, es de suma importancia entrar en su mundo, y esto no se puede hacer sin tiempo, tiempo de compartir, de interacción, de interacciones gratificantes.

Otra forma de respetar el mundo de tu pareja es adquirir el hábito de preguntar, “¿es ahora un buen momento?”. Hacemos eso para comunicarnos de forma más segura, para conectarnos y asegurarnos que nuestra pareja está escuchando.

Adquiere al hábito de preguntar “¿es ahora un buen momento?”, en vez de simplemente lanzar un ataque verbal. Si la meta es generar conexión, asegúrate de que tu pareja esté mental y emocionalmente disponible, caso contrario, lograrás que él o ella se ponga a la defensiva, considere que le estás atacando, y buscando el momento de contraatacar.

Otra forma de entrar en el mundo del otro, es entender y escuchar sin responder o intervenir. A pesar de que en tu mundo las cosas se puedan ver completamente diferentes, sé curioso e interésate en lo que tu pareja está diciendo.

Escucha a él o a ella, no a tus interpretaciones de lo que dice.

Un ejemplo muy común es cuando a algunos le preguntan: ¿Por qué llegas a esta hora?

Muchos respondemos a la interpretación de esa pregunta y no a la pregunta, lo cual suele conllevar conflictos si es que uno lo interpreta como que nos quieren controlar o reclamar.

Si hubiéramos respondido, sin a esa pregunta, puede que nos hubiéramos dado con la grata sorpresa que, se están preocupando por nosotros, porque consideran el hecho de que trabajemos hasta tarde, etc. podría ser.

Las parejas están por lo general tan metidas en su propio mundo, que la experiencia del otro no les interesa. En relaciones exitosas, ambos compañeros tienen permitido expresar sus propios sentimientos de forma segura y pueden trabajar juntos en unir la brecha entre los dos mundos.

5) Infusiones de amor.- Trabajar en una relación es desafiante, especialmente cuando estás tratando de rescatar una relación que está en crisis. Es por eso que es crucial infundir tu relación con infusiones de amor que promuevan la energía positiva. Estas infusiones de amor ayudan a aclarar las cosas y aportan diversión:

Para esto es importante:

a. Apreciación: La mejor manera de eliminar el resentimiento y de reforzar el comportamiento positivo es expresar apreciación. Cambiar el chip, el programa mental de enfocarnos en lo negativo de nuestra pareja e instalar y ejecutar el nuevo programa de enfocarnos en lo positivo que tienen ellos o ellas y hacerles saber lo que nos gusta de nuestra pareja. Al hacerlo, nuestra pareja siente que sus esfuerzos son valorados y esto influye para que su comportamiento hacia nosotros, también cambie de manera positiva.

No se trata de un simple gracias, siéntate con tu pareja, mírala a los ojos, dile lo que aprecias de él/ella y por qué significa tanto para ti. El pasar algunos minutos al día haciendo este ejercicio, te permitirá romper muchos patrones de interacción negativa.

b. Citas: Aunque lleves 40 años de matrimonio, igual debes tener citas con tu pareja. Destina tiempo una vez a la semana en el que puedan salir juntos y disfrutar de la compañía del otro. Ya sea que esto signifique salir a comer o caminar en un parque, tómate este tiempo para disfrutar de la conexión cara a cara. Al separar tu tiempo para dedicar a tu pareja, le demostraras a tu pareja que tu relación es una prioridad para ti, así mismo, mientras más tiempo pases con tu pareja, más le conocerás y mientras más le conozcas, sabrás mucho mejor qué hacer y qué no hacer para mejorar tu relación.

c. Afecto: Amar es un verbo. Por lo tanto, amar implica actuar, hacer aquello que sea necesario para que nuestra pareja se sienta querido, querida. Así que, averigua qué comportamientos hacen que tu pareja se sienta querida, querido y también pídele que escriba una lista de comportamientos que él/ella aprecia con el objetivo de realizar uno de ellos cada día.

Extraído del nuevo libro del Rabino Slatkin, “Is My Marriage Over: The Five Step Action Plan to Saving Your Marriage”.

Cuando actuamos con amor no solamente estimulamos nuestro propio amor por el otro, sino que también despertamos el amor en el otro. Y con estos actos concretos, mostramos que la relación en realidad sí puede ser mejor, sí puede ser una relación de amor.

Si tu matrimonio se está derrumbando, estos cinco pasos te proveerán un camino claro para salir de la oscuridad y le darán un nuevo comienzo a tu relación. Hay parejas que con estos cinco pasos han sido capaces de revivir el amor y de disfrutar nuevamente de la compañía del otro. Incluso si tu situación parece irreversible, no te rindas. Un futuro mejor está más cerca de lo que piensas.

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